SoyDominicano » El Club de los Dominicanos en Internet 20.04.2014 Wikileaks | ¡rosario Nos Dio La Razón Tardía!

¡Rosario nos dio la razón tardía!

La decisión de la Junta Central Electoral de someter al Congreso Nacional una propuesta para eliminar el voto preferencial en las elecciones congresionales y municipales, anunciada por su presidente, Roberto Rosario, tiene un alto significado político y contribuye al esclarecimiento de los procesos electorales en nuestro país. Se trata en realidad de un reconocimiento público del grado de corrupción y descomposición que tipificó el cuadro electoral de los pasados comicios.

Tal y como lo habíamos señalado en observaciones críticas sobre las elecciones, lo que hubo no fue un marco expresivo de la voluntad de los electores sino un mercado persa, donde se expresó la capacidad delincuencial y la vocación de escamoteo de grupos y mafi as organizadas en el interior de las organizaciones políticas.

Lejos de avanzar en el camino de la institucionalidad y la transparencia, del respeto a la selección de candidaturas y propuestas electorales, retrocedimos de manera vulgar al escenario primitivo de los métodos compulsivos del chantaje, de la compra de votos, de las alteraciones de los resultados y de la falsifi cación de cómputos, bajo el manto de una impunidad compartida, avalada por la prisa de los organismos competentes en asumir resultados, y cerrar cualquier indagatoria o requerimiento que pudiera prolongar o cuestionar las elecciones en su conjunto, como valor democrático por excelencia del sistema institucional dominicano.

Lo que sucedió con el llamado voto preferencial fue la negación del sentido que se le pretendió otorgar al mismo; concebido como soporte para el desarrollo de los liderazgos individuales, el susodicho "voto preferencial" sirvió para distorsionar la voluntad de los votantes.

El hecho de que sea la propia Junta Central Electoral a través de su presidente, que admita la putrefacción de dicho mecanismo de selección, aunque tardía, en cuanto se produce, no dentro del marco de las impugnaciones, como resultado de las demandas incoadas ante la instancia pertinente, donde debió manifestarse una reparación ética y una reconsideración de los resultados apresurados, manipulados, arreglados y distorsionados, tiene sin embargo una trascendencia única y posee un valor de autocrítica, que contribuye a la rectifi cación necesaria, demandada por las fuerzas vivas de la nación.

El presidente Rosario declaró que dicho voto preferencial se convirtió en el aspecto que más daño le hizo al proceso electoral, asegurando que: "este sistema va más dirigido a desarrollar la competencia interior de los propios partidos, que la competencia libre y abierta por el voto de manera democrática de los ciudadanos" .

"Es una actividad canibalesca que se desarrolló al interior de los partidos, que rompe la unidad interna de los partidos y disminuye los niveles de democracia interna" . Tal y como lo señala Rosario, el voto preferencial se convirtió en el factor más dañino del sistema de escogencia electoral, corrompió las estructuras partidarias y vició todo el entorno de votación.

En muchos colegios electorales se produjeron espectáculos deprimentes en los cuales representantes ofi ciales de los partidos, no delegados de los candidatos, ya que la ley no permitió que los candidatos tuvieran delegados, y los que fungieron como tales, se suponía que representaban a todos los candidatos, fueron seleccionados por las maquinarias de los partidos, comprometidos con determinados aspirantes, establecieron acuerdos, alianzas de partidos contrapuestos como el PLD y el PRD, suscribiendo alteraciones de las sumatorias de votos, que una vez enviadas a la Junta del Distrito, se convirtieron en cómputos, dados de inmediato condicionado "victorias" provisionales, que jamás pudieron ser real y efectivamente investigadas y reconsideradas.

Los afectados se estrellaron contra un muro infranqueable de jueces, impertérritos, quienes pedían agotar los recursos correspondientes, para luego burlándose, rechazar todas las impugnaciones y demandas de reconteos de votos, en un sainete grotesco, en el cual lo único perentorio era concluir y suscribir el fi nal feliz de unas "elecciones ejemplares y de un comportamiento cívico sin precedentes" , retórica insulsa sin destino creíble.

No podían permitir el reconteo de votos porque se hubiesen caído los resultados electorales del voto preferencial en un porcentaje signifi cativo, colocando en peligro la imagen del propio proceso electoral, pero muchos de los diputados electos bajo esas argucias saben muy bien que sus elecciones son producto del fraude cómplice de sectores de ambos partidos mayoritarios y de la venalidad imperdonable de las instancias correspondientes.

Pero reitero, complacido, que las declaraciones del Presidente Roberto Rosario, son altamente positivas, que su propuesta al Congreso Nacional, puede ser el punto de partida de un adecentamiento del sistema electoral dominicano, que debemos apoyarla, y que cuenta con nuestro soporte y simpatía.